Dolor o sufrimiento ¿Qué prefieres?

Sin duda, todos hemos experimentado dolor en alguna ocasión, al golpearnos con algo (como el dedo chiquito del pie contra la pata de la cama o el sofá), al tener alguna enfermedad como la gripe o infección estomacal por poner un ejemplo, al quemarnos cuando probamos algo caliente o lo tomamos sin precaución, a la pérdida de un ser querido, ya sea porque haya fallecido o porque han tomado caminos diferentes. 

No hay duda, el dolor es ALGO QUE ODIAMOS, lo rechazamos, no queremos ni deseamos tenerlo en nuestras vidas. Por eso tenemos tantos medicamentos contra el dolor, ya sea físico o emocional (antidepresivos) nos hemos acostumbrado a tener un bajo umbral del dolor (salvo excepciones) para que sentir dolor? si podemos tomar una pastilla o píldora y listo, no más dolor.

Y luego está el sufrimiento, bien pues el sufrimiento y el dolor pudieran parecerse, de hecho, hasta derivarse una de otra. Si pudiéramos definir el sufrimiento sería algo así como: la pena o dolor que experimenta un ser vivo de manera inconsciente o consciente. Pues bien, si te fijas el dolor es consciente y el sufrimiento puede ser inconsciente o consciente, ambos se generan de un ESTADO.

Por cierto sabes qué otra cosa genera dolor?, EL CAMBIO, aquella situación que te genera incomodidad, eso que debes trabajar con esfuerzo, en ocasiones con molestia, incluso, día a día, ya sea porque te lo han pedido o has DECIDIDO emprender, por ejemplo: trabajar con un compañero nuevo de la oficina y no con tu favorit@, comenzar una nueva forma de alimentación, una rutina de ejercicio, un nuevo camino al trabajo, una nueva forma comunicarte con tus hijos, padres o pareja, etc. y que inevitablemente te conducirá a otro ESTADO, pero en esta ocasión no será de dolor, sino de MEJORA, FELICIDAD o Satisfacción, porque estas consciente de; él hecho, de la causa, del por qué. Por cierto, EL CAMBIO es algo natural de la vida, innatural seria la permanencia.

Sin embargo, el sufrimiento muchas veces es por el ESTADO inconsciente o consciente de permanencia, de acostumbrarse al hecho de sentirse insatisfecho, infeliz por resistirse a generar… un CAMBIO, en aquello, que por miedo a sentir dolor no deseas voltear a ver, a trabajar en ello, a poner en orden, a emprender, a alejarte, o incluso a terminar. ¿Por cierto, te fijaste?, la persona que no quiere sentir DOLOR, SIGUE SUFRIENDO, inconsciente o consciente, pero, sigue sufriendo, ¿Cuan irónico es eso, no crees?

En lo particular prefiero guiarme por el dolor, por generar los cambios necesarios y por ello, la satisfacción en lo realizado, en lo decidido de manera consciente en mi vida, de aquello que puedo controlar, y que, aunque sentiré dolor, sé que no estaré libre de sufrimiento. Si, reconozco que me dolerá, pero, el ser consciente de ello me permite enfrentarlo con más energía y con una perspectiva optimista, podría decirse que el dolor ha cambiado mi filosofía de vida.

Por cierto, ¿sabes porque en algunas situaciones nos acostumbramos tanto al sufrimiento? Tiene que ver con nuestra biología, nuestro cerebro esta acondicionado para poder acostumbrarnos a cualquier situación, incluso que genere sufrimiento, es por ello que la cotidianidad puede ser un arma de doble filo.

Algo que he aprendido es que en el momento en que empiezo a dejar de sentir dolor y comienza el sufrimiento en algún aspecto de mi vida, laboral, social, personal, familiar, entonces hay algo que debo empezar a hacer. Creo firmemente que estamos hechos para mejorar en todos los sentidos, y la mejora viene inevitablemente del cambio, es decir del DOLOR.

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