Compresión salarial en México tras el aumento al salario mínimo

El aumento al salario mínimo trae la compresión salarial como un desafío importante que se debe entender por parte de las empresas para superarlo.
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El salario mínimo en México ha experimentado en los últimos años cambios significativos que marcan un hito en la administración de Recursos Humanos. Estos ajustes buscan mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores, pero también presentan retos estructurales inmediatos que las empresas deben gestionar con precisión para asegurar su estabilidad operativa y financiera.

Es así que entender la compresión salarial es hoy una tarea esencial para navegar las actuales dinámicas del mercado laboral mexicano. Por ello, analizamos cómo este fenómeno afecta la estructura de compensaciones y qué estrategias pueden implementar los departamentos de RH para mantener la equidad y la competitividad en un entorno económico en constante evolución.

El incremento al salario mínimo en 2026

Para comprender los desafíos actuales, primero es fundamental revisar las cifras oficiales; en este sentido, cobra relevancia el hecho de que el Consejo de Representantes de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CONASAMI) resolvió un aumento al salario mínimo del 13% para este año. Con esta resolución, el monto general pasó de $278.80 a $315.04 pesos diarios.

Por otro lado, en la Zona Libre de la Frontera Norte (ZLFN), el incremento a partir del 1 de enero de 2026 fue del 5%, elevando el sueldo de $419.88 a $440.87 pesos diarios. Esta tendencia responde a una política de recuperación salarial que ha sido constante en los últimos años, buscando dignificar el ingreso de los trabajadores que menos perciben.

Sin embargo, este avance no ocurre en el vacío. A raíz de la reforma al salario mínimo de 2021, el artículo 90 de la Ley Federal del Trabajo (LFT) señala que la fijación de estos montos nunca debe estar por debajo de la inflación. Esta protección legal garantiza que el poder de compra no se erosione, pero obliga a las empresas a efectuar ajustes constantes en sus presupuestos de sueldos y salarios para cumplir con la normativa vigente.

¿Qué es la compresión salarial y por qué ocurre?

La compresión salarial es un fenómeno que se presenta cuando se reducen las diferencias en los ingresos entre trabajadores de distintos niveles jerárquicos o de experiencia. En términos sencillos, ocurre cuando el sueldo base sube tan rápido que alcanza o se acerca demasiado a los sueldos de supervisores, coordinadores o especialistas que anteriormente tenían una diferencia salarial marcada.

Este fenómeno se ha intensificado en México debido a los incrementos porcentuales de doble dígito al salario mínimo. Cuando las empresas ajustan el nivel más bajo de su tabulador por ley, pero no tienen el flujo necesario para incrementar proporcionalmente los niveles medios y altos, la brecha salarial se estrecha peligrosamente.

La reducción de esta diferencia salarial no es solo una cuestión de números; es un reto de percepción de valor. Si un colaborador con una antigüedad de 5 años nota que su ingreso es casi igual al de un recién contratado sin experiencia previa, la estructura de incentivos de la organización comienza a tambalearse.

Auditoría de equidad interna: No esperes a las quejas. Efectúa un análisis de “distancia salarial” anual para identificar qué puestos están a menos del 15% de diferencia del nivel inferior inmediato.

Implicaciones críticas para Recursos Humanos

Para las áreas de capital humano, gestionar estas tendencias salariales implica enfrentar diversos riesgos que pueden comprometer la salud organizacional. El impacto de la compresión se manifiesta en áreas como:

  • Motivación y compromiso: Cuando la jerarquía de sueldos y salarios se desdibuja, los empleados en posiciones de mayor responsabilidad pueden sentir que su esfuerzo o especialización no está siendo reconocido de manera justa.
  • Percepción de equidad interna: La equidad no significa que todos ganen lo mismo, sino que la remuneración sea proporcional a las competencias y responsabilidades. La pérdida de esta proporción genera un clima de insatisfacción.
  • Retención de talento: Si un colaborador especializado siente que su compensación está “estancada” frente al avance del mínimo, buscará oportunidades externas que sí reflejen su valor de mercado, elevando el riesgo de rotación.
  • Fuga de mandos medios: Los niveles medios son los más afectados por la reducción de la brecha salarial, y perderlos implica una pérdida de conocimiento institucional difícil de reemplazar.

El reto principal es encontrar el equilibrio entre el cumplimiento del aumento al salario mínimo por mandato y la implementación de una estrategia que fomente el bienestar laboral de toda la plantilla, sin comprometer la rentabilidad del negocio.

Comunicación transparente: Si no puedes aumentar los sueldos medios al mismo ritmo que el mínimo, explica a los líderes el contexto legal y los beneficios no monetarios que es posible brindarles.

Estrategias ante los nuevos retos laborales

Para mitigar los efectos de la compresión, las organizaciones deben mirar más allá del efectivo. Si bien el salario es el motor principal, el bienestar laboral integral juega un papel decisivo en la retención de talento. Es por ello que las empresas pueden recurrir a estrategias efectivas, como:

  • El salario emocional: Fortalecer beneficios no económicos, como flexibilidad de horario, sistema híbrido de home office y presencial o días adicionales de descanso.
  • Planes de carrera claros: Asegurar que el desarrollo profesional (a través de capacitaciones constantes) sea un valor agregado que compense, a corto plazo, la cercanía de los niveles salariales.
  • Revisión de tabuladores: Realizar auditorías periódicas para ajustar las bandas salariales de forma escalonada, evitando que los niveles operativos “empujen” a los mandos medios fuera del mercado.

Todo esto suma para que los colaboradores se mantengan motivados y valorados dentro de la organización.

Monitoreo de inflación: Dado que el salario mínimo ahora está indexado legalmente para no perder contra la inflación, tus presupuestos deben contemplar proyecciones inflacionarias desde el 3er trimestre del año anterior.

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La administración conjunta de nómina y Recursos Humanos requiere de soluciones robustas, como Sistema TRESS y Revolution en la nube, que están diseñadas para permitirte una minuciosa administración de los colaboradores y para manejar el pago de salarios con precisión y apego total a los cambios que dictan la ley y los organismos oficiales.

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Preguntas frecuentes sobre el salario mínimo en México

¿El aumento al salario mínimo obliga a subir el sueldo de todos los empleados? 

No, la obligación es solo para quienes ganan el mínimo; no obstante, para mantener la competitividad externa y la armonía interna, es altamente recomendable (siempre que sea posible) llevar a cabo ajustes proporcionales o significativos en los niveles inmediatos superiores.

¿Cómo afecta este incremento a las cuotas de seguridad social (IMSS e INFONAVIT)? 

El impacto es directo. Al subir el Salario Base de Cotización (SBC), aumentan las cuotas patronales. Es vital que tu software de nómina esté actualizado para evitar discrepancias y multas.

¿Es necesario modificar los contratos laborales por el aumento de salario mínimo?

No es estrictamente necesario firmar un nuevo contrato cada año, siempre que el contrato original estipule que el pago será «el salario mínimo vigente» o superior. Una mejor práctica de RH es emitir una carta de notificación de ajuste salarial o un anexo al contrato para documentar la nueva percepción y asegurar la transparencia ante cualquier auditoría laboral o de seguridad social.

¿Qué pasa si mi empresa no puede costear el incremento del 13% al salario mínimo? 

El cumplimiento del salario mínimo es irrenunciable. Las empresas deben optimizar su eficiencia operativa o revisar su estructura de beneficios para equilibrar los costos sin afectar la legalidad.